GALLETAS PARA LA NAVIDAD PARA HACER CON LOS PEQUES

Pronto llegará la Navidad y es tiempo para estar con los que queremos  y recordar con tristeza a los que no están. Esta es mi segunda navidad sin mi padre y sin mi hermano (porque está en otro país) pero tengo a mi principito, a los amigos, a mi madre, a mi marido, así que intentaré ser feliz.

Para disfrutar con los más pequeños os traigo manualidades obtenidas de la página web www.charhadas.com , donde encontrareis posts muy interesantes.

Galletas de Navidad

¿Qué necesitarás para hacer esta actividad con niños?
galletas caserasreceta de cookies  o compradas

Y para decorar las galletas necesitarás:
cobertura básica de vainilla (puedes hacerla o comprarla ya hecha)
– nubes pequeñitas
– lacasitos
– pepitas de chocolate
– perlitas de colores
– chuches de colorines.

Una vez que tengas todos los materiales sólo queda decorarlas.  Lo primero que deben hacer los niños es cubrir las galletas con la cobertura blanca y luego cada niño puede decorar las galletas como más les guste.  Y sólo queda merendarlas con un gran vaso de leche.

Foto de la web http://www.charhadas.com

Feliz semana

CORAZÓN QUE NO VE…

El refranero español es muy sabio y “ojos que no ve, corazón que no siente” y fregona que te ahorras. Estoy cansada de ver imágenes de madres “chupi guays” con la casa perfecta y ordenada, los niños perfectos, ellas divinas y el marido-amante-amigo- tocahuevos, en ocasiones perfecto. Por supuesto, ellas hacen de todo: se cuidan, van a pilates, trabajan en la calle, tienen una atractiva vida social (que no cultural, en muchas casos) y todo es o parece perfecto.

Señoras, que no nos engañen!!!!Esas mujeres no existen y sí las hay, que “haberlas hailas como las meigas”, tienen un marido con mucho dinero, una criada que les hace todo, un zapatero y un ropero que ni Zara y Mango juntos y una cartera con todas las tarjetas con las que compran hasta el tiempo.

Desde aquí, reivindico a la mujer normal, a aquella que no llega a todo, la que tiene cara de loca a las 11 de la noche porque tiene mil cosas que hacer, la que está todo el día sin parar porque tiene que hacer miles de cosas. Es cierto, que tenemos que delegar y dejar la etiqueta de “superwoman” atrás, pero mientras que llega ese momento, hay que seguir pero tenemos que  cuidarnos.

Así que, cuando el marido te supere, las pelusas te quiten las ganas de vivir, estés cansada de las clases de inglés, del estudio, del trabajo, de los hijos, de las facturas y se te ponga cara de :”no puedo más, cojo la recortada y me lío a tiros hasta con el gato….”, coge el bolso y a la calle. Pon cualquier excusa (no vale ir a por tabaco), y llamas a cualquier amiga y sino están disponibles, un café con lectura, una exposición, un paseo, tiendas, lo que sea para conectar con nosotras mismas porque “ojos que no ven…” (disgusto que nos ahorramos).

Feliz semana

 ilustración de internet

CAMBIO LAS COPAS DE LOS FINES DE SEMANA POR EVENTOS INFANTILES

Antes de ser madre sólo pensaba en cómo planificarme el fin de semana de manera que pudiera tener tiempo para las responsabilidades y para salir a tomar una copa, una cervecita al sol, café con los amigos, cualquier evento para ponerme un tacón y estar con las amigas. Ahora me sorprendo a mí misma, buscando como loca eventos infantiles y planes para ir con el pequeño. No es que sea la mejor madre del mundo, sino que prefiero sacar al niño a la calle que dejarlo en casa haciendo una trastada detrás de otra.

Está demostrado científicamente y “locamente” que si me quedo en casa mucho tiempo(acompañada)  me dan ganas de abrirme las venas, porque entre las tareas domésticas, preparar clases para mis alumnos de las academias, estudiar inglés,quehaceres académicos varios y aguantar al niño y al esposo-amante-padre del niño-que a aveces saca de quicio…pues claro, se me quitan las ganas de vivir. Si para colmo mi dulce principito-gremlin se queda en casa, a las diez de la noche, le grito hasta al gato, tengo los ojos vueltos y me dan ganas de tirarme desde el sexto y/o de salir corriendo como las locas con unas tacones a emborracharme cual alma en pena solitaria en la barra de un bar estilo película de serie B.

Así que, con semejante panorama (y que mis mejores amigas y aliadas viven fuera del país gracias a la crisis), me lanzo a buscar eventos infantiles y actividades para entretener al niño, sentirme una buena madre y tener contento al padre. La consecuencia de buscar planazos, es que cuando llegamos a casa, mis obligaciones dispersas siguen ahí y mis ganas de abrirme las venas, también. Por eso, me he comprado un arsenal para hacer gin-tonic y al menos, las borracheras se quedan en casa hasta que lleguen las amigas.

Os deseo buena semana.